El culo imán
Por la avenida pueyrredón caminaba una chica gordita, su culo grande y redondo salía despedido de su cuerpo perfectamente envuelto en una calza negra que debido al esfuerzo para contener semejante cosa, transparentaba. Era entretenido ver lo que provocaba ese culo, hombres y mujeres miraban mucho, algunos se reían otros señalaban, ella caminaba con dificultad sobre unas botas de taco fino. La capucha en su cabeza no dejaba opción, había que mirarle el culo. Algunos hombres se le acercaban mucho, ella no miraba para atrás. En un momento la paso y justo un tipo le dice algo, ella agradece y se da vuela, yo también me doy vuelta, ahí estaba, perfecto, el mejor resumen facial de degenerado que vi en mi vida, metía miedo, ella me mira y me sonríe con pánico, yo le digo "qué caripela" y me pide con ojos de perro solo que la acompañe. Yo, pelo sin peinar, totalmente descontrolado, camperón hasta los tobillos y, aunque no se viera, un buzo, y aunque este sea con flores liberty no hay caso, si me pongo un buzo me siento un chabón. Camino a su lado, ella se desabotona la campera y me muestra su embarazo de tres meses, me dice que está podrida de los hombres, que en once le pegó con su maletín a uno que le tocó el culo, en ese momento desde una moto le gritan "que cachas, mamita" Yo me sentía como a los 10 años cuando salía a la calle con mi hermana adolescente. Le pregunto cómo hace para bancarse tanta mirada y comentario, me dice que está acostumbrada, que no quiere dejar de vestirse así, que con cosas sueltas se siente gorda. De cara no es muy linda, aunque nadie que tenga ese culo puede ser feo, un culo tan orondo y feliz, en sus ojos hay algo de eso, la miro fijo, una chispa alegre más grande que una casa.
*Abogada del culo
miércoles 8 de julio de 2009
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